Falta de lubricación en el motor

Daños por falta de lubricación en el motor

Podemos observar gracias al corte del motor: los cilindros, el cigüeñal, las bielas y los pistones.Anteriormente comprobábamos los daños que se provocan por sobretemperatura en el motor, entrada que ampliaremos próximamente con nuevas fotografías y motores dañados. En esa entrada explicábamos que los daños por sobretemperatura pueden ser evitados por el conductor si se percata a tiempo.

De igual manera ocurre con los daños por falta de lubricación o deficiente lubricación. Explicamos aquí qué es una falta de lubricación, cómo se provoca y cómo puede ser evitada.


¿Cómo se lubrica nuestro motor y por qué es imprescindible?

Actualmente todos los motores de combustión interna necesitan de una lubricación constante en sus piezas móviles para evitar el gripaje que se provoca entre dos piezas metálicas en movimiento. El aceite crea una película que evita la fricción entre metales y actúa como disipador del calor que se genera en ese punto. Para hacernos a una idea de lo importante del aceite, decir que un motor sin aceite tarda segundos en griparse, dejándolo inutilizado.

Debajo del bloque motor se encuentra el cárter de aceite, donde se encuentra en reposo todo el aceite del motor. Podemos comprobar el nivel de aceite en el cárter mediante la varilla de medición. El aceite es aspirado por la chupona de la bomba de aceite, que lo manda a presión hacia el filtro de aceite, de donde salen los conductos del bloque motor y el turbocompresor.


Gripaje, ¿qué es?

Daños en la falta del pistón como consecuencia de una falta de lubricación

Falda del pistón gripada por falta de engrase

El gripaje se produce como consecuencia de la fricción entre dos metales sometidos a grandes esfuerzos y altas temperaturas. Se provoca el arrastre de material entre las dos partes móviles con lo que se dificulta el propio movimiento de las piezas. Podríamos decir que lo que llamamos gripaje es lo que antecede a una fusión entre dos metales, que puede llegar a provocarse en un motor de combustión.

Cuando hablamos de “motor gripado” nos referimos a un motor inservible, que seguramente ni arranque o, si lo hace, que su rendimiento sea pésimo. En la combustión del motor el pistón empuja la biela en su recorrido en el cilindro, moviendo la biela al cigüeñal y el cigüeñal al resto de bielas. Si se ha gripado una biela con el cigüeñal el movimiento del motor será imposible.


Daños en el motor por falta de engrase

 En la fotografía observamos daños en los casquillos y tapetas de bielas como consecuencia de una falta de lubricación. Se observan más daños en los más alejados de la bomba de aceite.

Casquillos y tapetas de biela

En el diseño de un motor disponemos de un cigüeñal que es movido por las bielas y transmite el giro del motor hacia las ruedas. Las bielas están en contacto con las muñequillas del cigüeñal mediante unos casquillos especiales, que soportan el esfuerzo de la combustión en los tiempos del motor (admisión, compresión, explosión, escape), ya que el pistón empuja la biela hacia la muñequilla del cigüeñal. Es por esto que los casquillos de biela serán los elementos que primero acusen una falta de engrase en el motor, y donde podremos detectar daños por falta de engrase cuando estemos diagnosticando el estado de un motor.

Se observan daños por falta de lubricación en los apoyos del árbol de levas en la culata.

Gripaje en árbol de levas

En la parte alta de motor se encuentran los árboles de levas, que se encargan de abrir las válvulas en la culata cuando sea requerido. Los árboles de levas también necesitan de una buena lubricación y, al encontrarse muy alejados de la bomba, también pueden sufrir daños en caso de falta de engrase.

Los árboles de levas en ocasiones no llevan casquillos y apoyarán directamente sobre la culata, por lo que puede que encontremos daños que obliguen a la sustitución de la culata.

Tensor hidráulico de la cadena de distribución. Si no llega presión de engrase dejará de tensar la cadena y se provocará la desincronización de la distribución.

Tensor de la cadena de distribución

En los motores que lleven la distribución (sincronización del cigüeñal con los árboles de levas) por cadena debemos saber que el tensor de la cadena será hidráulico. Esto significa que utilizará el mismo aceite con el que lubricamos el resto del motor.

En caso de falta de engrase el tensor dejará de tensar la cadena, con lo que tendremos una desincronización del cigüeñal con los árboles de levas y chocarán las válvulas contra los pistones, provocando una avería grave de motor.

Daños en el cilindro por falta de engrase. Se observa el gripaje en la zona donde apoya el pistón en el giro del motor.

Cilindro gripado por falta de engrase

Los daños en los cilindros y pistones obligarían a la sustitución del motor completo en la mayoría de los casos. El pistón en su recorrido en la camisa del cilindro apoya siempre en las mismas paredes del cilindro, las paredes que dan al exterior del motor. Esto es así por el diseño del motor y el cigüeñal. En caso de falta de engrase severa las paredes del cilindro dejarán de estar lubricadas y el rozamiento del pistón contra el cilindro provocará el arrastre de material por gripaje. Podemos diferenciar un gripaje por sobretemperatura de un gripaje por falta de engrase comprobando la zona del cilindro donde se encuentren los daños, en nuestra entrada sobre la sobretemperatura hablábamos de daños en las paredes de los puentes entre cilindros.

Biela partida por falta de lubricación, la parte inferior de la biela (cabeza de biela) se ha desintegrado en fragmentos tras golpear contra el bloque.

Biela partida por falta de lubricación

Lo último que se provoca a raíz de una falta de engrase extrema es la rotura de una de las bielas. El casquillo de biela se fusiona con la muñequilla del cigüeñal y la biela y esto imposibilita el giro del motor. El pistón sigue empujando la biela y ésta golpea contra el bloque, provocando graves daños al partirse, pudiendo llegar a agujerear el bloque motor.

 


 Daños en el turbocompresor por falta de engrase

Daños en el turbocompresor, en este caso ha rozado la turbina contra la caracola y ha llegado a partir el eje de turbinas.

Daños en el turbocompresor

Podemos decir sin dudar que el turbocompresor es la pieza de nuestro vehículo más sensible a una falta de lubricación. El eje de turbinas puede girar hasta a 300.000 revoluciones por minuto, dependiendo de las exigencias que le pidamos al motor. El eje viene sujeto al cuerpo del turbocompresor mediante unos casquillos. Estos casquillos necesitan también de un correcto engrase por lo que sufrirán en caso de una falta de lubricación, provocándose el arrastre y pérdida de material y holgura en el eje, hasta finalmente que golpeen las turbinas de admisión y escape contra la caracola. Los turbocompresores no suelen tener reparación, así que será necesaria su sustitución de llegar a una holgura en el eje excesiva.


¿Cómo se provoca una falta de lubricación?

Existen varias causas por las que pueda provocarse una falta de lubricación en nuestro motor, algunas serán averías inevitables pero en la mayoría de ocasiones nuestro cuidado del vehículo influirá directamente en el estado del motor:

• Fallo de la bomba de aceite

Si existe una avería en la bomba de aceite la presión enviada a los conductos de engrase será insuficiente para llegar correctamente a todos los puntos de nuestro motor.

• Falta de nivel de aceite

Falta de nivel por una pérdida en alguno de los retenes o juntas o por el propio consumo de los vehículos. En algunas marcas estiman que un vehículo puede consumir hasta 0,5 litros cada 1.000 kilómetros recorridos en su funcionamiento normal. Debemos revisar periódicamente el nivel de aceite para evitar una falta de nivel de aceite.

• Mala calidad del aceite

Mala calidad del aceite por respetar los mantenimientos fijados por el fabricante por tiempo o por kilómetros. Los daños no se producirán instantáneamente pero estaremos acortando la vida de nuestro motor, ya que un aceite en mal estado pierde sus propiedades lubricantes y deja de engrasar nuestro motor.

• Mezcla del aceite con combustible/anticongelante

Mezcla con combustible o anticongelante por avería interna del motor o de algún elemento externo (enfriador de la EGR, enfriador de aceite, etc). El aceite se volverá muy líquido o pastoso, perdiendo sus propiedades lubricantes y dejando de engrasar el motor.

El aceite también puede contaminarse si echamos por el tapón cualquier líquido que no corresponda.

• Obstrucción del circuito de engrase

Obstrucción por algún motivo del circuito de engrase. Puede ser debido a una falta de mantenimiento, por contaminación o por una avería interna de motor, que provoque viruta metálica obstruyendo los conductos de engrase.

• Golpe en bajos que obstruya la chupona

Debemos vigilar muy bien el estado del cárter si hemos golpeado una piedra, un animal o cualquier tipo de obstáculo en nuestro camino. El cárter de aceite está alojado en la parte baja de motor y el aceite es absorbido desde ahí por la chupona. Si el golpe ha doblado el cárter es muy probable que la chupona no pueda absorber correctamente el aceite, provocando la falta de engrase.


¿Cómo evitar una falta de lubricación?

Como ya hemos mencionado para evitar una falta de engrase en el motor deberemos vigilar periódicamente el nivel de aceite del motor.

También es necesario seguir el plan de mantenimientos establecido por nuestro fabricante, que nos dirá si tenemos que cambiar el aceite anualmente o cada dos años, y el kilometraje máximo para cada cambio de aceite.

Por último tenemos que estar siempre atentos al testigo de falta de presión de engrase, que nos indicará la existencia de una anomalía en el circuito. Este testigo evitará en muchos casos daños graves en nuestro motor si detenemos el vehículo a tiempo.


 

 

 


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About the author

Alberto Valiente

Apasionado por el motor desde que arranqué el primero de ellos. Perito tasador de seguros del automóvil por la cátedra CZ de la universidad de Zaragoza y APCAS. Co-dirección de Enrique Artal S.L.  

posteado en por Alberto Valiente en Motores